El Rincón
de Ademuz

El siete es el número de la totalidad, de la perfección, como los siete días de la semana, los siete grados celestiales o las siete esferas. Siete son los pueblos que componen esta comarca, con sus correspondientes aldeas, aunque por sus vínculos y su cohesión componen, pese a la diversidad de sus arquitecturas y sus paisajes, una historia y una idiosincrasia común que es necesario conocer.

El enclave del Rincón de Ademuz, rodeado por tierras de Cuenca y de Teruel, ofrece al visitante un rico patrimonio cultural y humano asentado sobre frondosas vegas de interior y territorios de alta montaña mediterránea.

Esta es una tierra de contrastes y de cruce de paisajes y culturas. Desde las exuberantes vegas podemos pasar a la alta montaña cruzando secanos mediterráneos y paisajes esteparios. Su cultura refleja también esta diversidad al encontrarse elementos locales entrecruzados con los valencianos, aragoneses y castellanos. Además del patrimonio cultural, natural el Rincón de Ademuz posee una rica gastronomía que cuenta con platos como el arroz empedrao, las gachas o el embutido.