Sesga

Edificio Polifuncional de Sesga

Este edificio es similar a los que tuvieron otras  localidades del Rincón de Ademuz, como Sesga, Val de la Sabina o Torrealta, donde el horno comunal comparte espacio y caldea otras dependencias como la escuela, la barbería o la Casa de la Villa. En concreto, aquí, la tahona se ubica, como es tradicional, en la planta baja, con su enlosado de grandes piedras y el viejo horno moruno, utilizado por los vecinos hasta fechas muy recientes.
En la planta primera encontramos, por un lado, la barbería, que también fue lugar de reunión vecinal y comunica el calabozo. Por otro lado, anexa, está la escuela.
De la barbería todavía se conserva una pequeña muestra del instrumental propio de este oficio.
El aula se muestra intacta, con la decoración propia de la época tal y como se quedó cuando se cerró hace más de medio siglo, constituyendo un auténtico y entrañable museo. Los tinteros aún están en los taburetes, los mapas colgados en las paredes y aún parecen resonar los ecos del alegre griterío infantil. Aquí el fuego servía, pues, para dar calor a las distintas dependencias, pero también para dar alimento, para dar salud y sabiduría.

Un recorrido que se puede extender por otras arquitecturas de la aldea, como la tejería, que se conserva intacta y mantiene, incluso, en el almacén, todas las herramientas propias del oficio; los dos hornos de yeso, o el conjunto hidráulico, con la fuente, el abrevadero, el lavadero, el batán, las acequias o el balsón.

Todas estas estructuras preindustriales de Sesga, con algunas de Ademuz, recibieron, en 2011, el primer premio “Europa Nostra”.