La Puebla de

San Miguel

El Cubo

En el Museo “El Cubo”, se recuerda la tradición vinícola de la localidad, donde existían diferentes lagares como éste, en el que se pisaba y prensaba las uvas para obtener vino.

El pisado de la uva ser realizaba con zuecos de madera y empeine y talón de esparto. Precisamente, la fabricación de alpargatas y esparteñas fue una artesanía muy practicada en la comarca, como la del mimbre, con la que se realizaban canastos, caracoleras, palluzas, orones, butrinos, roscaderas, cuévanos o barrederas, entre otros objetos; sirviendo para complementar la economía doméstica y entretener los gélidos días de invierno.

Ambos espacios, pues, poseen un gran valor patrimonial y etnológico, pero también emocional e identitario. Componen una ruta cultural que podemos continuar por la sala de exposiciones del Antiguo Ayuntamiento, por el Archivo Histórico, que guarda documentos desde el siglo XV hasta la actualidad; o por otros monumentos interesantísimos como la iglesia de “San Miguel”, las ermitas de “La Purísima” o “San Roque”; también la “Tejería”, algo más alejada y perfectamente conservada, que se utilizó hasta los años cincuenta del pasado siglo, entre otras estructuras que se esparcen por todo el término declarado “Parque Natural”. En completa armonía con este privilegiado entorno de solitario espíritu ancestral, pero duro como la madera de las Blancas.